Estimados alumnos,
Como sabrán, en la web hay mucho material para investigar y ampliar los conocimientos. Los alentamos a que "surfeen", por lo cual aquí les ofrecemos algunos links interesantes para que profundicen los conocimientos sobre la bolilla "Color", que desarrollamos en clase el día 04/09/08.
- Web de referencia 1
- Web de Referencia 2
- Web de Referencia 3
- Web de Referencia 4
Buena lectura!
jueves, 4 de septiembre de 2008
martes, 2 de septiembre de 2008
Diseñadores golondrina
Por Adrián Pierini
Fuente: FOROALFA
Como es sabido, el término «trabajadores golondrina» se refiere a los trabajadores que migran una y otra vez en busca de mejores oportunidades laborales. Ese fenómeno se da mayoritariamente en sectores rurales y como consecuencia de un tipo de demanda laboral vinculados a los tiempos de siembra y cosecha.
Encuentro que esa realidad, esa forma de trabajo inestable y poco formadora vinculada específicamente a los no profesionales, ha cobrado cuerpo en muchos jóvenes universitarios. Cabe aclarar que no se pretende aquí realizar un análisis sociológico, ni criticar a los diseñadores que se ven obligados a cambiar de trabajo por malos tratos, explotaciones o despidos injustificados. Apenas busco hacer un llamado de atención frente a una actitud poco comprometida que va creciendo cada vez más en las nuevas generaciones: muchos recién egresados migran de manera continua hacia y desde distintos estudios de diseño con el objetivo de encontrar el «paraíso proyectual», un lugar mágico en donde los conocimientos fluyan, los jefes no exijan siempre resultados óptimos, los proyectos sean ideales, los clientes respeten 100% su trabajo y la creatividad jamás, pero jamás, sea cuestionada.
Para avalar un poco más esta observación quiero dar algunos detalles de mi propia experiencia. Durante los últimos años he recibido cientos de curriculums en los que se observa la increíblemente corta permanencia que los postulantes han tenido en cada uno de los establecimientos en los que han incursionado. Más allá de la forma tan singular y poco estratégica de presentarse (algunos ni siquiera personalizan el mensaje de correo electrónico, enviando la misma reseña con copia a tantos estudios como les es posible), resulta increíble constatar que: Roberto estuvo cambiando de agencia cada dos meses, Juan cada mes y medio, Laura cada cuatro, Miguel cada cinco y la lista continúa. Paralelamente, en un acto de inocencia mezclado con una peligrosa deformación del término «experiencia», esas mismas personas hacen mención de los numerosos proyectos encarados durante esos breves períodos.
Leer artículo completo http://foroalfa.org/A.php/Disenadores_golondrina/149
Fuente: FOROALFA
Como es sabido, el término «trabajadores golondrina» se refiere a los trabajadores que migran una y otra vez en busca de mejores oportunidades laborales. Ese fenómeno se da mayoritariamente en sectores rurales y como consecuencia de un tipo de demanda laboral vinculados a los tiempos de siembra y cosecha.
Encuentro que esa realidad, esa forma de trabajo inestable y poco formadora vinculada específicamente a los no profesionales, ha cobrado cuerpo en muchos jóvenes universitarios. Cabe aclarar que no se pretende aquí realizar un análisis sociológico, ni criticar a los diseñadores que se ven obligados a cambiar de trabajo por malos tratos, explotaciones o despidos injustificados. Apenas busco hacer un llamado de atención frente a una actitud poco comprometida que va creciendo cada vez más en las nuevas generaciones: muchos recién egresados migran de manera continua hacia y desde distintos estudios de diseño con el objetivo de encontrar el «paraíso proyectual», un lugar mágico en donde los conocimientos fluyan, los jefes no exijan siempre resultados óptimos, los proyectos sean ideales, los clientes respeten 100% su trabajo y la creatividad jamás, pero jamás, sea cuestionada.
Para avalar un poco más esta observación quiero dar algunos detalles de mi propia experiencia. Durante los últimos años he recibido cientos de curriculums en los que se observa la increíblemente corta permanencia que los postulantes han tenido en cada uno de los establecimientos en los que han incursionado. Más allá de la forma tan singular y poco estratégica de presentarse (algunos ni siquiera personalizan el mensaje de correo electrónico, enviando la misma reseña con copia a tantos estudios como les es posible), resulta increíble constatar que: Roberto estuvo cambiando de agencia cada dos meses, Juan cada mes y medio, Laura cada cuatro, Miguel cada cinco y la lista continúa. Paralelamente, en un acto de inocencia mezclado con una peligrosa deformación del término «experiencia», esas mismas personas hacen mención de los numerosos proyectos encarados durante esos breves períodos.
Leer artículo completo http://foroalfa.org/A.php/Disenadores_golondrina/149
Suscribirse a:
Entradas (Atom)